Como hacer un Análisis del Modo de Falla y Efectos (AMFE) – 1ra parte

FMEA - AMFE MDA

En noviembre del año 2015, fue publicada la norma ISO 9001 2015. La misma trajo varias novedades, pero la que probablemente haya generado mas expectativas es la Gestión de Riesgo.

Existen varias herramientas para gestionar el riesgo e ISO 9001 2015 no nos indica ninguna en particular, pero una de las mas populares es el Análisis del Modo de Falla y de sus Efectos (AMFE por sus siglas en castellano y FMEA por sus siglas en inglés).

Aquí te explicamos de qué trata esta herramienta, como confeccionarla, cuantificar el riesgo detectado y tomar acciones para minimizar los posibles impactos.

Idea básica de un AMFE

El análisis del modo de falla y de sus efectos es una importante herramienta de la calidad para aumentar la confiabilidad de los sistemas.

El Análisis de Modo de Falla y sus Efectos tiene por objetivo detectar posibles condiciones/situaciones no conformes en el sistema y sus componentes que puedan tener efectos sobre la operación del sistema o la seguridad, a fin de derivar luego las acciones adecuadas para mitigarlas.

Las no conformidades son por lo general la consecuencia de una falla y hacen que el sistema sea incapaz de cumplir con la función requerida

Origen

2013 1022 Rocket CapeCanaveral

La metodología del AMFE surge originalmente de la industria espacial. Su desarrollo comenzó a mediados de la década del 60. En los años ochenta fue adoptada por la industria automotriz, donde se ha vuelto un requisito indispensable tanto para los proveedores como para los propios departamentos de diseño.

Variantes de ejecución

Con un AMFE se puede estudiar básicamente cualquier tipo de sistema: hardware, software (o cualquier combinación de los mismos) así como procesos.

Dependiendo del campo de aplicación, se diferencia usualmente entre AMFE de producto (también llamado AMFE de diseño) y AMFE de proceso, aun cuando la transición entre ambos tipos es frecuentemente fluida. Así, es posible obtener como resultado de un AMFE de producto que la causa de la falla de una función del producto se deba a la falla de una función del proceso de fabricación.

El AMFE es, ante todo, un análisis puramente cualitativo y permite diferenciar individualmente, para cada tipo de salida de servicio, la necesidad o no de implementar acciones de mejora.

Con un AMFE se puede estudiar básicamente cualquier tipo de sistema: hardware, software (o cualquier combinación de los mismos) así como procesos.

En este método puede distinguirse, en función del empleo de distintos parámetros de medición, la llamada criticidad: es posible estimar una medida del posible riesgo a partir de la severidad y de la probabilidad de ocurrencia de un determinado efecto.

Para el cálculo del Número de Prioridad de Riesgos (NPR) se agrega, como tercer factor, una estimación sobre la probabilidad de detectar a tiempo la condición de no conforme, antes de que conduzca a efectos indeseados. Este factor se conoce como «No Detección«.

Motivos y momento correctos para hacer un AMFE

Este método se utiliza tanto durante la fase de desarrollo del producto como también con posterioridad, en la fase de utilización, cuando los sistemas fallaron.

El AMFE es especialmente eficiente en la detección temprana de comportamientos no conformes de producto o la falla de algunas prestaciones de un proceso.

El momento adecuado para la aplicación de un AMFE de producto es, por lo tanto, al comienzo de la fase de diseño cuando se están describiendo las propiedades/características que, posteriormente, se convierten en características constructivas.

AMFE

La tarea fundamental del AMFE es analizar/estudiar los posibles comportamientos indeseables de un producto, de forma tal que, idealmente, se los pueda evitar mediante acciones constructivas.

El AMFE es especialmente eficiente en la detección temprana de comportamientos no conformes de producto o la falla de algunas prestaciones de un proceso.

En el desarrollo de actividades y procedimientos, el AMFE de procesos sirve para detectar puntos débiles en el mismo antes de su ejecución a fin de implementar procedimientos robustos y seguros.

Mientras que en el caso de productos/procesos modificados, nuevos materiales y nuevas tecnologías lo que puede cambiar es la probabilidad de aparición de las fallas, ante cambios en los campos o condiciones de aplicación y nuevos aspectos de seguridad se requiere una nueva estimación de los efectos de las fallas.

CONTINUAMOS EN LA 2DA PARTE…

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Gonzalo Lorenzo

Autor

Consultor Independiente - Sistemas de gestión

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